BIOGRAFÍA BREVE DE GUSTAVO ADOLFO BÉCQUER

GUSTAVO ADOLFO BÉCQUER

Cuando en diciembre de 1870 murió un oscuro periodista llamado Gustavo Adolfo Bécquer, nadie podía sospechar que sus poesías, la mayoría inéditas, se convertirían pronto en una de las obras más populares de la literatura española. Sevillano nacido en 1836 en el seno de una familia de pintores, a los 18 años Bécquer marcha a Madrid para dedicarse de lleno a la literatura. En la capital dirige una obra enciclopédica sobre los templos de España, pero la empresa fracasa, y en 1860 es contratado como redactor de El Contemporáneo, diario en el que Bécquer escribía tanto crónicas de sociedad como parlamentarias y donde publicó sus Leyendas. La revolución del 68 lo dejó sin empleo, y un año más tarde se separó de su esposa. Sin recursos y con la salud muy quebrantada, el poeta falleció a los 34 años. Las Rimas de Bécquer no sólo gozaron del favor del público, sino que estaban destinadas a cambiar el curso de la poesía española. Frente a la exaltación y la grandilocuencia románticas, Bécquer prefiere el tono intimista y la brevedad y sencillez formal en su retrato de la biografía del amor. La emoción y el sentimiento, que se manifiestan con sus más delicados matices, ganan así en autenticidad y lirismo, creando un mundo de sugerencias y evocaciones muy cercano al simbolismo y que sabrán apreciar en todo su valor poetas de generaciones posteriores como Rosalía de Castro, Juan Ramón Jiménez, los hermanos Machado, Salinas, Alberti o Cernuda. De este modo Bécquer, considerado a veces como postromántico, es en realidad el primer poeta español moderno.



-Opinión personal-

Personalmente creo que la obra de Bécquer es excelente; ya que, aún siendo un poeta moderno, en su obra hay muchos matices romànticos que definen de manera idónea el contexto de cada rima o cada leyenda. Sin estar nunca atado a la métrica, Bécquer consigue mantener el ritmo con la rima asonante y alcanzar una gran expresividad en toda su obra. Recomiendo la leyenda "El miserere" y la rima "Rima VII". 

BIOGRAFÍA BREVE DE JOSÉ DE ESPRONCEDA

JOSÉ DE ESPRONCEDA

La vida y obra del principal representante del romanticismo español (1808 - 1842) están marcadas por la lucha contra el absolutismo y la defensa de los ideales liberales, temas frecuentes en sus poemas políticos y patrióticos en los que condena la tiranía y exalta la libertad. En 1823 funda con otros jóvenes la sociedadsecreta "Los Numantinos", cuyos miembros serán detenidos por sus actividades contra el rey Fernando VII. En 1827 emigra a Lisboa y luego a Londres, Holanda y París. En la capital portuguesa se enamora de Teresa Nancha, hija de un exiliado liberal. A pesar de que ella es una mujer casada, ambos jóvenes emprenden la fuga y tienen una hija, si bien Teresa, cansada de las ausencias y amoríos del poeta, acabará por abandonarlo. A la muerte de su amada en 1839, Espronceda compone su dolorido "Canto II. A Teresa", que forma parte de El diablo mundo. La angustia y el desengañen también su poesía amorosa, como "A Jarifa en una orgía". Su estilo destaca por la fuerza expresiva, el sentido del ritmo y un acertado uso de la polimetría, como demuestran sus célebres "Canción del pirata", "El mendigo", "El verdugo", "El reo de muerte" y la leyenda en verso El estudiante de Salamanca.

De invierno

En invernales horas, mirad a Carolina. 
Medio apelotonada, descansa en el sillón, 
envuelta con su abrigo de marta cibelina 
y no lejos del fuego que brilla en el salón. 

El fino angora blanco junto a ella se reclina, 
rozando con su hocico la falda de Aleçón, 
no lejos de las jarras de porcelana china 
que medio oculta un biombo de seda del Japón. 

Con sus sutiles filtros la invade un dulce sueño: 
entro, sin hacer ruido: dejo mi abrigo gris; 
voy a besar su rostro, rosado y halagüeño 

como una rosa roja que fuera flor de lis. 
Abre los ojos; mírame con su mirar risueño, 
y en tanto cae la nieve del cielo de París.


Rubén DARÍO


En la primera estrofa Rubén describe la escena donde encontramos una chica, Craolina, sentada en un sillón un día de invierno. 

MARTA CIBELINA = Chaqueta de bisonte

En la segunda profundiza en la descripción y ahora descubrimos que tiene un gato (fino angora blanco). Además, Darío era un entusiasta del exotismo de los objetos orientales y aqui encontramos dos ejemplos "porcelana china" y "biombo de seda del Japón".

En la tercera se centra en un punto de vista más sensorial y estas sensaciones desencadenan en una cuarta estrofa donde hay contraste de conceptos; la calidez del beso contra en frío y la nieve de París.


HALAGÜEÑO = Familiar, a gusto

Yo persigo una forma

Yo persigo una forma que no encuentra mi estilo, 
botón de pensamiento que busca ser la rosa; 
se anuncia con un beso que en mis labios se posa 
el abrazo imposible de la Venus de Milo. 

Adornan verdes palmas el blanco peristilo; 
los astros me han predicho la visión de la Diosa; 
y en mi alma reposa la luz como reposa 
el ave de la luna sobre un lago tranquilo. 

Y no hallo sino la palabra que huye, 
la iniciación melódica que de la flauta fluye 
y la barca del sueño que en el espacio boga; 

y bajo la ventana de mi Bella-Durmiente, 
el sollozo continuo del chorro de la fuente 
y el cuello del gran cisne blanco que me interroga.


Rubén DARÍO


En la primera estrofa habla sobre la perfección; la rosa y el beso son los signos más claros. Además, habla del abrazo imposible de la Venus de Milo porque esta estatua es conocida por no poseer brazos.

En la segunda, en el primer verso nos describe la belleza griega se ve cuando habla del blanco peristilo (los templos griegos). En el segundo habla de la belleza y perfección de la Diosa Venus y hace referencia a su previsión del futuro, es decir, Darío cree que podrá tocar la perfección escribiendo. En el tercero y cuarto habla de la pureza de luz blanca y es tan pura que el reflejo de la luna lo llama "el ave de la luna".

En la tercera estrofa Darío explica que él intenta buscar la perfección pero no la encuentra "en el espacio boga".

Y en la cuarta describe la escena con una técnica muy característica de Rubén Darío: los campos sensoriales.
El cisne lo interroga porque el cuello del cisne tiene forma de interrogante.

JARCHAS

INTRODUCCIÓN
                Entre los siglos XI y XIII, los poetas cultos andalusíes de la Península Ibérica, tanto árabes como hebreos, cultivan la moaxaja. Se trata de un tipo de poema escrito en árabe o hebreo pero rematado con unos pocos versos en mozárabe, la lengua románica contaminada de árabe que se hablaba en la España islámica. Esos versos finales reciben el nombre de jarcha, voz árabe que significa "salida" o "remate", y proceden de canciones anónimas que circulan por la España de la época. Por lo general, la jarcha recoge la voz de una joven que lamenta la ausencia de su amado, al que suele referirse con la palabra habib ("amigo" o "amante"). La propia madre o las hermanas de la muchacha obran como confidentes de su pena, que es expresada con sencillez y espontaneidad, y casi siempre por medio de interjecciones y preguntas, lo que le da a la jarcha una inusitada intensidad lírica.

VAYSE MEU CORACHÓN DE MIB

Vayse meu corachón de mib.
Ya Rab, ¿si me tornarád?
¡Tan mal meu doler li-l-habib!
Enfermo yed, ¿cuánd sanarád?


Cuando habla de "el corachón" hace referéncia al habib, su amado.
En el segundo verso lamenta la ausencia del amado y se pregunta si volverá.
En los dos últimos versos; sigue lamentando la ausencia del amado (En algunas traducciones encontramos que habib es traducido como "amigo")


GARID VOS, AY YERMANIELLAS

Garid vos, ¡ay yermaniellas!,
¿cóm' contenir el mío male?
Sin el habib non vivreyo:
¿ad ob l'irey demandare?

En el primer verso se nos muestra el receptor, las hermanas.
El segundo verso es la queja de la amada; tiene pena de amor, mal de amor (el mío male)
Y los los dos últimos nos explica la asusencia del amado.


¿QUÉ FARÉ, MAMMA?

¿Qué faré, mamma? 
Meu al-haib est ad yana.

En esta jarcha sabemos que el emisor se encuentra dentro de su casa hablando con su madre (receptor)  ya que la traducción es la siguiente: <<¿Qué haré, madre? Mi amado está en la puerta>>

SIGNIFÍCASE LA PROPIA BREVEDAD DE LA VIDA, SIN PENSAR, Y CON PADECER, SALTEADA DE LA MUERTE

¡Fue sueño ayer; mañana será tierra!
¡Poco antes, nada; y poco después, humo!
¡Y destino ambiciones, y presumo
apenas punto al cerco que me cierra!

Breve combate de importuna guerra,
en mi defensa soy peligro sumo;
y mientras con mis armas me consumo,
menos me hospeda el cuerpo, que me entierra.

 Ya no es ayer; mañana no ha llegado;
hoy pasa, y es, y fue, con movimiento
que a la muerte me lleva despeñado.

Azadas son la hora y el momento,
que, a jornal de mi pena y mi cuidado,
cavan en mi vivir mi monumento.


Francisco de Quevedo


En este poema se manifiesta la propia brevedad de la vida que se ve asaltada por la muerte inesperada (salteada). Denota un claro pesimismo y llega a ser conceptista.

En el primer verso encontramos una antítesis ya que habla de un ayer que se convierte en mañana (ayer -contrario de- mañana). Cuando dice "mañana será tierra" quiere decir que llegará la verdad, es decir, que morirá. Toda la primera estrofa denota existencialismo.

En el primer verso de la segunda estrofa habla de una importuna guerra, es decir que no importan; hacen referencia a la perdida de colonias del imperio español de entonces.

En la tercera estrofa el tiempo ha pasado. Pasa el tiempo y cada vez está más cerca de la muerte (Ya no es ayer [...] la muerte me lleva despeñado).

Y en la última estrofa cuenta que están cavando su tumba mientras él sigue vivo. El último verso es un juego de palabras; El tiempo es como un jornalero que, pagado por el sufrimiento (pena y cuidado), cava en la vida del poeta su sepultura (monumento).


El poema insiste en la íntima conexión entre la vida y la muerte ya que son fuerzas casi idénticas.

Otoño - Petición del lector

¡Qué dulces las uvas dulces!...  octasílabo
¡Qué verdes tus ojos claros!...  octasílabo

Tú me mirabas, mirabas;         octasílabo
yo comía, grano a grano...       octasílabo

Y, de pronto, te inclinaste,        octasílabo
y me tomaste en los labios,       octasílabo
húmedos de zumo y risas,         octasílabo
un beso goloso y largo.             octasílabo

Ángela Figuera


¡Qué-dul-ces-las-u-vas-dul-ces!... 8
¡Qué-ver-des-tus-o-jos-cla-ros!... 8


Tú-me-mi-ra-bas-mi-ra-bas;        8
yo-co-mí-a-gra-noa-gra-no...       8


Y-de-pron-to-tein-cli-nas-te,        8
y-me-to-mas-te en-los-la-bios,      8
hú-me-dos-de-zu-moy-ri-sas,       8
un-be-so-go-lo-soy-lar-go.           8